Kreuzberg /schmales Südrippli
Una costilla de caliza estrecha y empinada en el Alpstein — amanecer sobre un mar de nubes, algo de cuerda y algunas de las crestas más fotogénicas del este de Suiza.
Una costilla de cuento
El schmales Südrippli de los Kreuzberge es una de esas rutas que desde abajo parecen completamente absurdas — una costilla fina de dientes de caliza clara, apilados uno tras otro y cayendo en picado hacia la niebla. Y entonces te metes en ella y resulta ser tan buena como aparenta.
En tramos es de verdad empinada y expuesta — para los pasos más delicados vale la pena llevar cuerda, y conviene tener cabeza para las alturas y manos seguras sobre la roca. Pero es la famosa caliza del Alpstein: adherente, sólida e infinitamente fotogénica, con el Säntis asomando al otro lado del valle durante todo el recorrido.
Consejo: si te gustan las crestas estrechas, las salidas tempranas y los mares de nubes interminables, esta es difícil de superar. Para el amanecer, cuenta con salir a oscuras.
Cómo me fue
Subimos para el amanecer, lo que significó salir a oscuras y coronar justo cuando el sol rompía el horizonte sobre un mar de nubes perfecto. Vale cada minuto de sueño perdido. Arriba, la costilla estrecha bajo los pies, la primera luz cálida sobre la caliza clara y el Säntis enfrente emergiendo despacio de la niebla. Una de esas rutas que no se olvidan fácilmente.