Dossenhütte
Travesía con refugio por el Dossenweg desde Rosenlaui — 1350 metros de desnivel con escalas y cables, y arriba un palco sobre el glaciar de Rosenlaui.
Por el Dossenweg hasta el balcón
La Dossenhütte se agarra a un espolón rocoso a 2663 metros, entre el Urbachsattel y el Dossenhorn, y llegar hasta ella es uno de los accesos a refugio más serios del Oberland bernés. Desde Rosenlaui el camino empieza tranquilo, a la sombra y pasando junto a la garganta del glaciar, y después se convierte en el Dossenweg de verdad: 1350 metros de desnivel seguidos, marcados en azul y blanco, con cables, peldaños tallados y dos escalas en los resaltes más empinados.
La cosa se pone seria a partir del vivac de Rosenlaui, a 2068 metros. Los 600 metros restantes se mantienen en T4 de forma continua y a ratos saben más bien a T4+ — nada difícil en términos de escalada, pero lo bastante aéreo como para que hagan falta concentración y roca seca. Calcula unas cuatro horas de subida.
Arriba llega la recompensa: la terraza mira de frente a la seracada rota del glaciar de Rosenlaui, con el Wellhorn, el Wetterhorn y las torres calcáreas de los Engelhörner enfrente. Para un panorama glaciar al que se llega sin cuerda ni crampones, es difícil de superar.
La versión más bonita es la travesía de dos días: el segundo día no se destrepan las escalas, sino que se cruza el Urbachsattel para bajar al Urbachtal y seguir hasta Innertkirchen. Ese lado es mucho más amable, T3+, pero largo — más de 2000 metros de bajada se notan.
Consejo: pregunta al guardián por las condiciones antes de reservar. Hasta principios de verano queda un nevero por debajo del tramo equipado, y eso mueve el día de “exigente” a “delicado”.
En mi lista, pero aún no la he hecho — seguirá un relato personal.
Imágenes: Yesuitus2001, CC BY-SA 2.5, via Wikimedia Commons (refugio, glaciar).