Chöpfenberg por el Brüggler
Un día serio de T5+ en los Alpes de Glarus — por el Brüggler hasta el Chöpfenberg, empezando con un teleférico ridículamente empinado.
Un arranque en teleférico imposible
Esta ruta empieza como debería empezar toda buena ruta: con un teleférico minúsculo haciendo algo que en realidad no debería poder hacer. El Luftseilbahn hasta Morgenholz es uno de esos cacharros suizos maravillosamente raros — entras abajo en el valle y, unos minutos después, estás en otro mundo, con los primeros metros de desnivel ya regalados.
Desde arriba, un sendero precioso lleva desde el Wageten hasta el Brüggler, pasando justo al lado de la zona de escalada. En el camino hay dos pasos expuestos, mentalmente llevaderos y bien asegurados — hasta aquí lo llamaría T4+. Desde el Brüggler se sigue por la cresta hacia el Chöpfenberg. No hay sendero marcado, pero la línea es buena igual.
La cresta este (Ostgrat) hasta el Chöpfenberg ya es más bien T5, con algún paso corto de trepada de I–II. La regla es sencilla: mantenerse en la cresta todo lo posible. Las variantes pisadas a los lados parecen tentadoras, pero casi siempre acaban en callejón sin salida — toca volver y seguir por la cresta. Desde la cima, la ruta se descuelga hacia el este por Moaregg en dirección a Ohrenbüchel, con trepadas preciosísimas todo el rato.
Consejo: el tramo final se hace un poco largo — desde Scheidegg quedan otras 2 h hasta Innerthal. Un día de montaña completo, así que dosifica las fuerzas.
Cómo me fue
En nuestro día hizo sol y calor todo el rato, y así es exactamente como recuerdo el Chöpfenberg: el teleférico chiflado por la mañana, y luego hora tras hora de la mejor trepada por la cresta, con el Walensee, los Mythen y el lago Wägital muy abajo entre el follaje otoñal. Al final las piernas iban cansadas y la larga bajada a Innerthal se hizo eterna — pero fue uno de esos días de montaña completos y del todo felices.